FINA BERNABEU SEMPERE, EXPERTA EN DAR AMOR.

Fina nació el 12 de diciembre de 1943, en la calle Gómis de Ontinyent, entonces la ciudad era pequeña, los nacimientos se producían en las misma casas, atendiendo los partos las matronas, y naciendo la mayoría de los niños y niñas en ésta conocida calle Mayor y sus bocacalles.

MAMA CON MIA E INES
Fina con sus dos nietas pequeñas

Años de miseria y precariedad a consecuencia de la guerra civil que había devastado el pais.  Años difíciles para las mujeres que, con la dictadura franquista, habían perdido los derechos que con tanto ímpetu se habían conseguido en la época republicana.

Fina era la tercera de tres hermanas y su padre, aunque de origen burgués, había perdido su pequeña fortuna y,  para sacar adelante a su familia,  trabajada 14 horas diarias junto a una máquina llamada “diablo”. Se llamaba Camilo, lo conocían por Ismael y era diablero. Su madre Josefa, conocida como Pilar aunque no sabía leer ni escribir, hacía sumas y restas diarias para, con el pequeño sueldo de su esposo cubrir las necesidades básicas de la familia, y “en sus ratos libres”, con aguja y esmero sacar flecos a las alfombras y hacer bordes a las mantas que le proporcionaba alguna de las fábricas textiles del Ontinyent de entonces. Así Pilar conseguía aumentar los ingresos familiares.

Jugar en la calle Morales era la mejor de las atracciones y caminar hasta el “pescaoret” la mayor de las aventuras. Ni el ruido de los coches, ni los humos industriales quitaban la calma en el tranquilo pueblo.

Fina fue educada para dar amor, para cuidar, atender y obedecer y para ello acudió hasta los doce años al colegio Pureza de María dónde  le enseñaron cultura general. El mismo libro año tras año, portaba bajo su brazo, además de uno de lecturas que una de sus hijas guarda hoy como un gran tesoro. Junto a los libros, libretas y lápices que su madre Pilar, compraba sin pestañear regateando la cesta de la compra. A las lecciones de cultura se sumaba el adiestramiento en el arte de coser, cocinar, planchar, bordar e ir preparando la dote para desempeñar a la perfección el rol para el que había sido educada.

Avispada y rebelde Fina ponía más interés en los libros que en las prácticas caseras y cuándo llegó la hora de ponerse a trabajar, porque por supuesto las hijas y los hijos tenían que contribuir a la economía doméstica, con 14 años consiguió entrar de “escribienta” en las antiguas oficinas de Paduana, empresa emblemática de la comarca.

Pizpireta, pecotosa y alegre paseaba su pequeña figura diariamente por la misma calle y haciendo el mismo trayecto sin dejar de pensar ni soñar en conocer el mundo que solo había visto en su libro de cultura general.

Quizá éstas ganas de volar le hicieron sentirse atraída por un colegial, entonces interno en el colegio “La concepción”. Se llamaba Jose Manuel y para “enderezarlo”, desde las Islas Canarias, su padre y su madre habían decidido internarlo en éste centro confiando en la buenas dotes de los Padres Franciscanos. Jose Manuel, de familia bien posicionada y partidaria del régimen franquista era un “árbol torcido defensor del socialismo” que había que adiestrar.

La naturalidad y espontaneidad de Fina atrajeron el corazón de Jose Manuel, los sueños y aventuras que él narraba el de Fina.

Y así, y con tan solo 22 años ella y 23 él decidieron compartir la aventura del matrimonio y descubrir nuevas tierras. Marcharon de Ontinyent para conocer Valencia, Madrid, Barcelona y cuántas tierras españolas se ponían en su camino. Él trabajaba en “ferrovial” empresa que en esos años construía la red ferroviaria que crecía a pasos agigantados. Así pues como nómadas cambiaban de domicilio a medida que los tramos férreos terminaban. En la construcción del tramo de Alcázar se San Juan, en Ciudad Real, nació la primera de sus hijas.

La maternidad despertó en Fina unos sentimientos que desconocía tener y cambió sus sueños por la realidad de cuidar y proteger a su hija quedando relegada a las tareas domésticas y ser el ángel de su hogar. Manzanares; Valdepeñas, Linares, ciudades de Castilla La Mancha, Castilla León y Andalucía  fueron hogares de ésta familia hasta llegar a Málaga en 1970, dónde finalmente se asentaron por motivos profesionales y políticos de Jose Manuel y razones de obediencia de su mujer.

En ésta ciudad andaluza los brotes antifranquistas eran los mas fuertes en ese momento y el movimiento socialista el mas virulento. Jose Manuel estaba como pez en el agua, protagonizando el espacio público y formando parte de la revuelta social mientra Fina estaba cada día mas sometida a la privacidad, al cuidado de la niña y a la dependencia económica del “hombre de la casa”. Mitines políticos, organización de revueltas, redacción de panfletos antisistema, reuniones clandestinas…. eran la vida de Jose Manuel. Limpiar, cocinar, lavar ropa, planchar y estar siempre al cuidado de la hija, la vida de Fina. Porque a Fina le enseñaron a dar, aguantar y soportar.

En éste sometimiento, aunque feliz con su hija, Fina se sentía cada día mas sola, abandonada y frustrada pero a la par concienciada de que no podía hacer otra cosa por que para bien o para mal, sin replicar,  tenía que asumir el rol hasta el final. Y el final llegó puesto que en esas revueltas, manifestaciones y reuniones Jose Manuel encontró algo mas que una motivación ideológica y fué la “sonrisa libre de otra mujer” con quien podía compartir sueños de revolución.

Fina estaba embarazada de su segunda hija cuando se enteró de la infidelidad de su marido. Y aguantó. A la frustración se sumó la humillación, y a ella el último de los viajes que hicieron juntos, desde Málaga a Játiva dónde ella embarazada de 5 meses y con su hija de 5 años se apeó del tren quedando sola y abandonada en ésta estación mientras él continuaba hacia el norte del país con la intención de pasar la frontera española al estar perseguido por las fuerzas públicas por su ideología política contraria al régimen franquista.

Avergonzada, vejada y hundida Fina volvió al pueblo que había abandonado para hacer realidad sus sueños, un sueño que había sido mas bien un tormento y una pesadilla.  Con una hija pequeña, otra en camino y el entonces estigma de la separación Fina regresó con su verdadera familia que le ayudaron en el momento más difícil de su vida.

Cuatro meses después en septiembre del 72 nació su segunda hija, tras un embarazo complicado y un parto más terrible si cabe. Pero Fina estaba educada para dar amor y tras recuperar las fuerzas perdidas es lo que siguió haciendo. Tener que estar al cuidado de su hija pequeña le impedía incorporarse al mercado laboral por lo que desde su casa se dedicó a llevar contabilidades de comercios y empresas para obtener ingresos económicos. La ayuda y apoyo de su madre, su padre y su hermana Mari Tere fueron vitales en esos momentos. La valía de Fina y el tiempo, que avanzaba de su parte creciendo sus hijas, le permitió incorporarse a una empresa pequeña y cuya plantilla formada por 20 personas estaba integrada totalmente por hombres, a excepción de ella. Se trataba de una taller mecánico.

De lunes a viernes y en jornada completa entre la acidez de los metales y salvando las chispas de las soldaduras Fina conseguía introducirse en un destartalado despacho desde el que llevaba la contabilidad, y aguantando las ganas de orinar hasta llevar a casa puesto que no había servicio para mujeres. El “sobre” al final de la semana para poder hacer la compra y cubrir las necesidades de sus hijas compensaba todos los inconvenientes. Fina era feliz por poder seguir dando amor.

Hasta 1981, fecha en que se aprobó la ley del divorcio en España, Fina no pudo tener nada a su nombre puesto que legalmente, aunque abandonada, seguía casada. Ni casa, ni coche, ni bienes, ni cuenta corriente, no podía tener nada. Afortunadamente la aprobación de ésta ley le permitió la independencia económica que, aunque no era tal puesto que era mas bien necesidad y subsistencia, necesitaba.

A Fina la educaron para cuidar vitalmente a otras personas, a ellas y a sus causas. Para cuidar  su desarrollo, su progreso, bienestar, vida y muerte. Para ser afectiva,  sensible, maternal y marital. No le enseñaron a cuidar de sí misma. Tampoco le enseñaron a desarrollarse en el ámbito personal, laboral o individual. Fina lo aprendió sola y tuvo que compatibilizar el desempeño de rol que que le habían enseñado y el que no.  Aprendió a cuidar la empresa, la economía, la tierra, las ganancias, a tomar decisiones y a ejercer el poder.

De su experiencia y aprendizaje las que mas aprendieron fueron sus hijas a las que siempre inculcó valores como la independencia, la individualidad, el esfuerzo y la necesidad de formación. Las dos hijas de Fina recibieron educación universitaria gracias al gran ejemplo y esfuerzo de ésta grandísima mujer.

En el colegio, en la universidad, en la vida he tenido magníficas/os profesionales de quienes he aprendido muchísimo. Algunos y algunas tienen el reconocimiento público que Fina no tiene por que el cuidado de sus hijas le impidió acceder a la esfera pública o política. ¿Quién sabe a que cima de la montaña hubiera podido subir de no ser porque siempre llevaba dos maletas muy pesadas?

Expertos y expertas, les presento hoy a mi madre, mi mayor experta, mi ejemplo a seguir con su fortaleza, lucha y capacidad de dar amor.

Te quiero mama.

Esther Tauroni Bernabeu.

NOTA: Sirva éste escrito para visibilizar a las madres y mujeres que ha invisibilizado la historia por no apreciar ni dar valor a las labores de cuidado que, realmente son las únicas necesarias para el avance de la sociedad.

Anuncios

MUJERES EN LUCHA: LA NECESIDAD DE ACTUAR EL 8 DE MARZO

Históricamente las mujeres han sido educadas para cuidar vitalmente a las otras personas (hombres, hijos e hijas, parientes, enfermos, padres y madres, comunidades, medio ambiente), tanto a ellos como sus causas.

Cuidan de su desarrollo, su progreso, bienestar, vida y muerte, lo mismo que los hombres cuidan tierras, industrias, empresas, ganancias e incluso democracia patriarcal, dónde tienen el poder económico y la toma de decisiones. Labores de cuidado hacemos todos y todas la diferencia es que unas están remuneradas y otras no, y en el caso de las mujeres cuándo lo están, son precarias.

Cualidades atribuidas a la mujer como afectividad, sensibilidad o maternidad han obstaculizado su desarrollo personal, laboral e individual y las ha relegado al ámbito privado, doméstico y familiar. apartándolas del político e institucional.

foto-huelga-8-de-marzo
CCOO Y UGT

En ésta tesitura la mujer ha invertido sus bienes y recursos dedicándolos a otros, de ahí la asunción de la abnegación, el sacrificio, la sumisión y subordinación.

La incorporación de la mujer al mercado laboral en el S. XX, le ha hecho quedar atrapada  entre la tradición y la modernidad, entre cuidar y desarrollarse, entre lo natural y lo antinatural (por considerar antinatural a aquella que no ejerce las labores de cuidado)

Así, millones de mujeres, con un uso del tiempo circular cuidan de hijos, hijas y dependientes a la par que intentan incluirse y hacerse un hueco en el mercado laboral, diseñado y creado para quienes no ejercen labores de cuidado. Toda una contradicción salvaje difícil de cambiar.

El cambio realizado por las mujeres no se ha producido en los hombres ni en su relación con ellas, ni en su posicionamiento en el mundo laboral, doméstico ni institucional. Su tiempo sigue siendo lineal y su dedicación a las tareas remuneradas. Las de cuidado, por no estar asalariadas las consideran inferiores. Ellos continúan siendo el centro de sus vidas, no ceden espacios y les resulta impensable el papel de la subordinación.

El cuidado como deber de género es uno de los mayores obstáculos en el camino a la igualdad por su inequidad. De ahí que, si queremos enfrentar el capitalismo salvaje y su patriarcado global, debemos romper con la naturalidad del cuidado por género, etnia, clase, nación o posición relativa en la globalización.

En los últimos años, y para referirnos a la explotación que sufren las mujeres que además de cuidar trabajan, se ha creado el concepto de “superwoman”, cuándo realmente éste modelo esclarece la desvalorización que se hace respecto a las tareas que realizan éstas mujeres. Víctimas de dobles jornadas, dobles vidas y detrimento en la calidad de las mismas.

Se precisan cambios en la división del trabajo, de los espacios, en los bienes económicos, en la organización de la economía, de la sociedad y del Estado, y ello no se puede hacer sin un cambio de mentalidad.

La mujer tiene exactamente los mismos derechos que el hombre: a la liberación de tiempo para el desarrollo personal, la formación, el arte, el amor y las pasiones, la amistad, la política, el ocio, la diversión, el deporte y el autocuidado,  la calidad de vida y la autoestima.

La alternativa feminista contemporánea que se abre paso en gran parte del mundo en el siglo XXI tiene sus ojos puestos en la crítica política de la globalización dominada por el neoliberalismo patriarcal de base capitalista depredadora. La opción que busca avanzar en el desarrollo de un nuevo paradigma histórico cuya base sea un tejido social y un modelo económico que sustente el bienestar de las mayorías, hoy excluidas, marginadas, expropiadas, explotadas y violentadas.

Esta revolución tenemos que hacerla las mismas mujeres.

Mientras que en los países occidentales se han hecho importantes avances en la incorporación de la mujer al mundo laboral, en España la dictadura franquista unida a la conservadora religión católica, ha impedido que la evolución fuera la misma en nuestro país y que el feminismo se pusiera de relevancia después.

La dimensión feminista debe iniciarse con el empoderamiento de las mujeres que evidencia la eliminación de las causas de la opresión tanto de la sociedad como de sus vidas mismas. Esos cambios se inician con la formación que posibilita el poder personal y el colectivo, el acceso a oportunidades, a recursos y a bienes que, además de mejorar la vida conduce al despliegue de libertades y oportunidades.

La participación directa de las mujeres es imprescindible para la transformación del mundo y ha de hacerse desde el plano individual para alcanzar el colectivo, y ha de hacerse en solidaridad.

El sentido de cuidado ha de cambiar y del personal hemos de ocuparnos todos y todas. Evitar la desigualdad, evitará el dominio y por lo tanto la violencia, a la par que potenciará la autonomía, las libertades vitales y el desarrollo. Éste será el final del cuidado como identidad o rol de género.

En éste sentido, la contribución del feminismo  para la transformación postula:

1- Visibilizar y valorar el aporte del cuidado de las mujeres al desarrollo y el bienestar de los otros.

2-  Reparto equitativo del cuidado en la comunidad, en particular entre mujeres y hombres, y entre sociedad y Estado.

3- Reasignar el contenido del cuidado como el conjunto de actividades y el uso de recursos para lograr que la vida de cada persona, de cada mujer, esté basada en la vigencia de sus derechos humanos. En primer término, el derecho a la vida en primera persona.

2- CIFRAS SOBRE LA SITUACIÓN LABORAL DE LA MUJER EN ESPAÑA

En España hay más mujeres con estudios superiores, especialmente entre la población de jóvenes de 25 a 34 años de edad, pero hay más hombres que obtienen un trabajo con ese nivel de titulación mientras ellas acaban engrosando más a menudo las listas del paro. Esa diferencia entre la preparación académica y el empleo está estrechamente relacionada con la escasez de servicios para atender a los hijos, como las guarderías, o las deferencias habituales de salarios entre hombres y mujeres.

Según la OCDE, solo el 66% de las mujeres están empleadas en comparación con el 80% de los hombres. Y la horquilla crece conforme se rebaja el nivel de preparación educativa. La diferencia ronda los 20 puntos porcentuales en el caso de estudios primarios —65% para hombres y 45% para mujeres—; sobre 15 puntos entre hombres y mujeres hasta la educación terciaria (80%, ellos frente al 66% de mujeres) y 10 puntos entre mujeres y hombres con estudios superiores (88% frente a 79%, respectivamente).

El organismo subraya que las diferencias de género relacionadas con el mercado laboral “podrían ser el resultado de que hay más mujeres que se quedan fuera de la fuerza de trabajo, probablemente debido a los papeles tradicionales en lo que respecta a la unidad familiar”. Pone como ejemplo a las madres que se quedan en casa tras dar a luz (frente a los varones)”.

En España, el salario medio anual femenino representa el 76,1% del masculino, según recoge la última encuesta anual de estructura salarial (del INE) publicada en junio de 2014 pero con datos de 2012. En salario anual la diferencia es de 6.145 euros —entre los 25.682 de ellos y los 19.537 de ellas— pero supera los 9.000 euros en puestos de gerencia y se queda en 5.149 en el caso de técnicos y profesionales científicos e intelectuales.

En España la escuela infantil no es ni obligatoria ni gratuita en la primera etapa, que comprende de los cero a los tres años del menor. El  Gobierno central impulsó un plan en 2008 para crear las 300.000 plazas que se había calculado que estaban sin cubrir entonces. El proyecto se interrumpió a mitad de camino por la crisis y por los recortes cuando solo había creado 71.000 plazas.

“Hay que equiparar los permisos”

Si una pareja española tiene un hijo, el permiso de maternidad es de 16 semanas frente a dos para el padre. “Ahí empieza la diferencia”, señala Carmen Castro, economista, feminista y activista social por la igualdad. Eso supone que “en España se establece un mensaje de desigualdad ante un nacimiento, el factor que más influye en lo profesional en las edades más productivas y que se enfoca como un asunto que se resuelve en el ámbito privado”. Equiparar los permisos a ambos progenitores sería el primer paso efectivo, según Castro, que recomienda mejorar la red de escuelas infantiles y ampliar la jornada a tiempo parcial. En Holanda, paradigma de la igualdad, tres de cada cuatro mujeres trabajan a tiempo parcial.

“La brecha del empleo es menor en los países donde se facilita la conciliación”, ahonda Sara de la Rica, de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea). “España está a la cola, como la mayoría de los países del sur de Europa”. Esta experta añade, no obstante, que la crisis ha provocado más pérdida de empleo entre los varones. “El 25% de los puestos que ocupaban ellos en España han desaparecido frente al 10% de ellas”, señala.

El pasado mes de septiembre ha sido uno de los peores para el empleo. La cifra de parados se incrementó en casi 28.000 personas (27.858). Sin embargo, la peor parte ha recaído sobre las mujeres, puesto que representan el 71,2% del incremento del desempleo registrado entre agosto y septiembre. Actualmente hay 900.000 hombres en paro  1.500.000 mujeres en la misma situación. La situación se agrava teniendo en cuenta que mientras a ellas se las considera paradas, no cesan de trabajar en sus casas y cuidando, pero esto no se “entiende” como trabajo.

Según Lola Santillana, secretaria de empleo de Comisiones Obreras, “el paro en España, está feminizado. Es del 58% y no baja. Es más, a tenor de los últimos datos, se está incrementando”.

Según este sindicato, la pérdida de afiliación se ha producido fundamentalmente en el sector de hostelería, comercio, actividades complementarias y servicios sociales, en los cuales se produce un gran número de sustituciones en los meses de verano y son sectores “absolutamente feminizados”. El sindicato lleva tiempo denunciando el aumento de los contratos a tiempo parcial, que fundamentalmente se producen en estos sectores, que suelen ser por menos horas y que esconden, en muchas ocasiones, contratos a jornada completas aunque pagados a tiempo parcial.

Para este sindicato, si bien la parcialidad es una factor que afecta tanto a hombres como a mujeres desde el inicio de la crisis, es significativo y revelador que el 73% de la contratación temporal en nuestro país la acaparan hoy las mujeres, lo que es considerado un porcentaje “demasiado elevado”.

España tiene un problema muy serio en el acceso a los empleos de calidad de las mujeres y ahora, con estos empleos que se están creando se puede volver a ver que la precariedad sigue afectándoles a ellas en una medida desproporcionada, lo cual va a marcar un sesgo muy determinado en nuestro mercado laboral y en al falta de posibilidades que tienen las mujeres para entrar en el mercado laboral”, afirma Santillana.

 

3- PATRIARCADO Y ROL DE CUIDADORA

La mayoría de la fuerza laboral femenina se concentra en aquellas ocupaciones que tienen relación con los roles y estereotipos que tradicionalmente se nos han atribuido como cuidar, limpiar, o aquellos trabajos que implican emociones. Paradójicamente estas labores se menosprecian precisamente  porque las desarrollan mujeres. Cuando un trabajo se “feminiza”, es decir, pasa a ser realizado mayoritariamente por mujeres, sistemáticamente empeoran sus condiciones laborales y de estatus. Es decir,  bajan sus salarios también.

Ahora mismo, estos se dan en el sector servicios –cocineras, camareras, limpiadoras, camareras de pisos, cajeras de supermercado, teleoperadoras– o en el de cuidados –trabajadoras domésticas, cuidadoras, niñeras– como comprobamos en la última Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística (INE). La expansión de estas ramas nos indica que la creciente participación de la mujer en el mundo laboral se debe, al menos en parte, al hecho de que se han trasladado al mundo laboral actividades que antes las mujeres realizaban gratis o como criadas infra pagadas.

Los trabajos que están más degradados, además, son aquellos más invisibles. El caso más evidente es el de las trabajadoras domésticas en el que todavía hoy se emplea una parte muy importante de la fuerza laboral femenina, muchas veces sin contratos, sin horarios, sin derechos. Muchas de estas trabajadoras domésticas son inmigrantes, porque la ley de extranjería las hace todavía más vulnerables. Si eres mujer y emigrante, tienes muchas posibilidades de estar en lo más bajo de la escala social.

Hay trabajos de “mujeres y de hombres”, y estos trabajos feminizados tienen peores condiciones laborales porque debido a condiciones estructurales, ahora y en el pasado, las mujeres tienen menos posibilidades de elección y más presión para desempeñar trabajos mal retribuidos. También, por supuesto, y esto es importante, porque tienen que combinarlos con el trabajo invisible en el hogar. Así, las carreras de las mujeres son más intermitentes debido a las labores de limpieza y cuidados que tienen que ejercer con niños, ancianos y dependientes.

 

4- LA NECESIDAD DE REMUNERAR EL TRABAJO DE CUIDADOS DE LAS MUJERES

Silvia Federici (Italia, 1942) es una pensadora y activista feminista, un referente intelectual por su análisis del capitalismo, el trabajo asalariado y reproductivo, siempre desde una perspectiva de género. Profesora en la Universidad de Hofstra de Nueva York, Federici fue una de las impulsoras de las campañas que en los años setenta comenzaron a reivindicar un salario para el empleo doméstico. “El trabajo doméstico no es un trabajo por amor, hay que desnaturalizarlo”, defiende. Su último libro publicado en español es “Revolución en punto cero. Trabajo doméstico, reproducción y luchas feministas”, publicado por Traficantes de Sueños.

En su opinión  “Estamos en un periodo en el cual se está desarrollando un nuevo tipo de patriarcado en el cual las mujeres no son solo amas de casa, pero en el que los valores y las estructuras sociales tradicionales aún no han sido cambiadas. Por ejemplo, hoy muchas mujeres trabajan fuera de la casa, muchas veces en condiciones precarias, lo que supone una pequeña fuente de mayor autonomía. Sin embargo, los lugares de trabajo asalariado no han sido cambiados, por tanto, ese trabajo asalariado significa adaptarse a un régimen que está construido pensado en el trabajo tradicional masculino: las horas de trabajo no son flexibles, los centros de trabajo no han incluido lugares para el cuidado, como guarderías, y no se ha pensado formas para que hombres y mujeres concilien producción y reproducción. Es un nuevo patriarcado en el que las mujeres deben ser dos cosas: productoras y reproductoras al mismo tiempo, una espiral que acaba consumiendo toda la vida de las mujeres.

Para Silvia Federici la solución está en remunerar el trabajo doméstico ya que “es la forma en que podemos liberarnos. Porque si este trabajo es considerado como tal los hombres también podrán hacerlo. El salario sería para el trabajo, no para las mujeres

La ausencia de salario ha naturalizado la explotación, la forma de desnaturalizar ésta explotación sería precisamente mediante un salario. A la par se conseguiría la deconstrucción de la división sexual del trabajo, señala Federici

En la misma línea ONU Mujeres considera esencial el reconocimiento del trabajo no remunerado de las mujeres que se encargan de las tareas de los cuidados y así lo han manifestado en su lema por el Día Internacional de la Mujer de 2017.  “Las mujeres en un mundo laboral en transformación: hacia un planeta 50-50 en 2030” señala que el mundo laboral está en transformación, con implicaciones significativas para las mujeres. Por un lado, la globalización y la revolución digital y tecnológica crean nuevas oportunidades, al tiempo que la creciente informalidad en el trabajo, la inestabilidad en las fuentes de ingreso, nuevas políticas fiscales y comerciales y el impacto ambiental ejercen un papel decisivo en el empoderamiento económico de las mujeres.

En 2015, líderes de todo el mundo adoptaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible, colocando la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres en una posición central de la Agenda 2030. El cumplimiento de estos objetivos, que incluyen -entre otros- la eliminación de la pobreza, la promoción de un crecimiento inclusivo y sostenible, la reducción de las desigualdades entre y al interior de los países y la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, pasa necesariamente por realizar el pleno potencial de las mujeres en el mundo laboral.

Entre las medidas claves para asegurar el empoderamiento económico de las mujeres en el mundo cambiante del trabajo, según la ONU, se encuentran:

1-  Cerrar la brecha entre los salarios de hombres y mujeres, que se ubica actualmente en el 24% a nivel global.

2-  Reconocer el trabajo no remunerado que supone el cuidado del hogar y de los miembros de la familia realizado por las mujeres, y redistribuir estas tareas de forma equitativa entre hombres y mujeres.

3- Eliminar las brechas en el liderazgo y toma de decisiones, en el emprendimiento y en el acceso a la protección social; y asegurar políticas económicas sensibles al género que generen empleos, reduzcan la pobreza y promuevan un crecimiento sostenible e inclusivo.

Al mismo tiempo, las políticas económicas deben tomar en cuenta a la mayoría abrumadora de mujeres en la economía informal, promover el acceso de las mujeres a tecnologías y prácticas innovadoras, al trabajo decente y a empleos orientados a la adaptación al cambio climático, y proteger a las mujeres de la violencia en el lugar de trabajo.

Algunos datos…

– Las mujeres disfrutan, de media, de una hora menos de ocio que los hombres por encargarse de las tareas domésticas y de cuidados.

– En Europa, menos del 30% de los hombres hacen la compra.

– Por cada hora que una mujer trabaja fuera de casa, el hombre solamente aumenta 5 minutos su aportación a las tareas domésticas.

– Los hombres disfrutan de 1 hora y media más de tiempo libre a la semana y tres los fines de semana, respecto a ellas.

– En Europa, solamente un 3% de familias comparten tareas corresponsablemente.

– En España, por cada hombre que abandona su trabajo por causas de cuidados, lo hacen 27 mujeres.

– El 83% de personas que cuidan a una persona en situación de dependencia son mujeres.

 

5- MODELOS A SEGUIR: 24 DE OCTUBRE DE 1975, LA HUELGA FEMINISTA DE ISLANDIA

 

La idea de la huelga fue una propuesta de las Red Stockings (medias rojas), un movimiento radical femenino fundado en 1970 en Islandia, que algunas mujeres islandesas consideraban demasiado confrontacional.

“El movimiento de las Red Stockings causó un gran revuelo por sus ataques contra la visión tradicional hacia las mujeres, especialmente por parte de generaciones anteriores, que siempre trataron de ser las perfectas amas de casa”. Pero cuando la huelga fue rebautizada como “El Día Libre de las Mujeres” consiguió un apoyo casi total.

El programa del evento reflejaba el énfasis que se puso en la unidad de las mujeres de todos los estratos políticos y sociales.

Un  soleado 24 de octubre de 1975 el 90% de las mujeres del país estaban de huelga y tiendas tuvieron que cerrar. En lugar de ir a la oficina, dedicarse a las labores del hogar o a cuidar de sus hijos, tomaron las calles de Islandia para manifestarse por la igualdad de género.

Fue un evento -conocido en Islandia como “El Día Libre de las Mujeres”- que cambió la percepción sobre las mujeres en el país y ayudó a situarlo a la vanguardia de la lucha feminista.

Lo que ocurrió ese día estableció el primer paso para la emancipación de las mujeres en Islandia. Paralizó el país por completo y abrió los ojos de muchos hombres.

Bancos, fábricas y tiendas tuvieron que cerrar, al igual que las escuelas y las guarderías, dejando a muchos padres sin más remedio que llevar a sus hijos al trabajo.

Fue una prueba de fuego para algunos de ellos, lo que explica el otro nombre con el que se conoce a este evento: el “Viernes Largo”.

Cuando los presentadores de radio llamaban a los hogares de zonas remotas del país, en un intento de averiguar cuántas mujeres se estaban tomando el día libre, quienes atendían el teléfono eran, la mayoría de las veces, los maridos que se habían quedado en la casa cuidando a los niños.

 

“Lo que ocurrió ese día fue el primer paso para la emancipación de las mujeres en Islandia. Paralizó el país por completo y abrió los ojos de muchos hombres” Señaló Vigdis  Finnbogadottir (ex presidenta de Islandia)

Las mujeres en Islandia obtuvieron el derecho a voto hace 100 años, en 1915 -tan sólo por detrás de Nueva Zelanda y Finlandia.

Sin embargo, en los 60 años que siguieron, sólo nueve mujeres ocuparon asientos en el Parlamento. En 1975 había solamente tres mujeres diputadas, el 5% del Parlamento.

En comparación con el porcentaje de otros países nórdicos -entre el 16% y el 23%- la cifra de Islandia era una gran frustración.

En noviembre de 1980  Vigdis  Finnbogadottir, una madre soltera divorciada,

había ganado las elecciones presidenciales de Islandia ese verano.

Vigdis fue la primera mujer presidenta en Europa y la primera en el mundo elegida democráticamente jefa de Estado..

Vigdis ocupó el cargo durante 16 años -que sembraron el camino para que Islandia llegara a ser conocido como “el país más feminista del mundo”.

 

6- ESPAÑA: LA HUELGA DEL 8 DE MARZO DE 2018

Como sucedió en Islandia más de 40 años atrás, el movimiento feminista quiere parar el mundo el próximo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, y anima a las mujeres a dejar de cuidar, de consumir, de estudiar, de trabajar y de realizar tareas domésticas durante esa jornada.

Las mujeres queremos vivir libres. Por eso, se hace más necesario ahora que nunca marcar esa fecha en el calendario con el rotulador rojo de la reflexión colectiva y la sororidad.

El fin de semana pasado Zaragoza ha servido de escenario para un encuentro estatal al que han acudido más de 400 mujeres para estructurar la participación en la Huelga Internacional de Mujeres del próximo 8 de marzo, cuya convocatoria se está formalizando a través del hashtag #HaciaLaHuelgaFeminista.

En su manifiesto explican que este 2018 quieren llegar más lejos que ese primer parón que se realizó en España el pasado año y “visibilizar con una huelga más amplia nuestra fuerza, nuestra rabia y dolor, y a la vez nuestra alegría compartida de sabernos fuertes”.

Esta huelga trasciende lo meramente laboral porque “la participación de las mujeres es nuclear en todas las esferas de la vida”, así que pretenden alcanzar otros espacios como el de los cuidados, el consumo, la vida estudiantil y la asociativa.

Como son múltiples las desigualdades “que nos sitúan en lugares muy diversos frente al patriarcado”, aseguran, apelan a un feminismo interseccional que va desde el trabajo asalariado hasta el ejercicio de los derechos de las mujeres, pasando por la formación o la participación ciudadana: “hay un hueco para todas”, inciden.

El argumento de la convocatoria reconoce que las violencias machistas son una “forma de dominación” y se trata de algo “intolerable que no podamos ser autónomas y dueñas de nuestras vida” o que “caminar por las calles nos produzca miedo”.

El control de la vida sexual y reproductiva es otro de los motivos que esgrime el colectivo, así como los límites impuestos a la movilidad humana, “el racismo y la xenofobia”.

Las mujeres también pararán para darle un golpe al “patriarcado y el capitalismo” que, “con su lógica del beneficio y de la acumulación capitalista, van en contra de lo que proponemos, generan fuertes desigualdades, relaciones de poder y destrucción de los recursos y las condiciones necesarias para una vida digna”.

 

7- CONCLUSIONES

La incorporación de las mujeres al mercado laboral constituye un proceso lento y progresivo que se ha producido a lo largo de los años, lo que ha generado modificaciones importantes en la propia realidad económica del mundo. A la hora de abordar y definir de manera específica qué condiciones han regido su incorporación y cómo se ha producido, supone un reto poder aislar y definir las particularidades del mercado laboral con una visión de género. Por otro lado, el contexto normativo Europeo y los avances legislativos, han sido uno de los mayores estandartes para sentar las bases para la consecución real de la igualdad en el mercado laboral, una realidad cada vez más avanzada, pero lejos de lo que todavía supone la igualdad efectiva.

Pese al lugar prioritario que ha ocupado la igualdad de oportunidades y los discursos que han favorecido y apoyado políticas de empleo igualitarias, siguen presentes conceptos relacionados con la desigualdad de género en el ámbito del empleo, tales como: la segregación ocupacional horizontal y vertical, la discriminación salarial, el paro, la doble presencia, absentismo laboral, el acoso sexual, la contratación temporal a tiempo parcial.

La  “exclusión social” a que estamos sometidas las mujeres es necesario visibilizarla, de modo que apoyar la huelga prevista para el próximo 8 de marzo es necesario si queremos avanzar en la igualdad efectiva entre hombres y mujeres.

Aparecer en las manifestaciones o desaparecer de los escenarios habituales será la más eficaz forma de que la sociedad comprenda el gran valor social de las mujeres y de sus trabajos no remunerados o precarios. Una oportunidad que no debemos dejar pasar.

Participar en la huelga implicará, además, ejercer el derecho que como ciudadanas tenemos de pronunciarnos en el espacio público abandonando el privado.

Feliz día!!!!

Esther Tauroni Bernabeu

NORA HELMER, LA PRIMERA MUJER FEMINISTA CREADA POR UN HOMBRE: HENRIK IBSEN

“Casa de muñecas” es una obra dramática de Henrik Ibsen.  Su obra teatral se estrenó el 21 de diciembre de 1879 en el Det Kongelige Teater de Copenhague.  Su título original en noruego es “Et dukkehjem”.

Fue la primera obra dramática de Ibsen que causó sensación. En la actualidad es quizá su obra más famosa y su lectura es obligatoria en muchas escuelas y universidades. Cuando Casa de muñecas se publicó, generó gran controversia, ya que criticó fuertemente las normas matrimoniales del siglo XIX. Aunque Ibsen negó que su obra fuera feminista, es considerada por muchos críticos como la primera verdadera obra teatral feminista.

casa de muñecas
Autor: William Rothenstein, 1899

Nora se cree felizmente casada con Torvaldo. Llevan ocho años de casados y tienen tres hijos. Además, Torvaldo Helmer asumirá en el año nuevo el puesto de director. Nils Krogstad (empleado subordinado a Torvaldo en el banco) intenta recuperar ante la sociedad y sus hijos su honra, pero sabe que Torvaldo lo despedirá por sus antecedentes corruptos. Para evitarlo, chantajea a Nora, quien ve cómo se derrumba su felicidad. Torvaldo no accede a su petición de que mantenga al procurador en su puesto. Este se encuentra dispuesto a todo. Sin embargo, Linde habla con él. Ella será quien lo reemplazará en el puesto; pero intenta recuperar su vida. Le propone que vivan juntos como lo deseó hace mucho tiempo Krogstad. Linde no impide que el procurador informe, a través de una carta, el crimen de Nora. Cree que él le agradecerá el haberlo salvado. Por el contrario, Torvaldo se entera y en lugar de agradecerle por haberle salvado la vida, la humilla y juzga. En medio de los insultas y ofensas recibe unos nuevos papeles. Krogstad ha devuelto el contrato. No hará nada contra los Helmer. Torvaldo trata de reconciliarse con Nora, pero esta ha cambiado radicalmente. Se ha dado cuenta que en su matrimonio no es más que una muñeca grande; como de niña fue una muñeca pequeña. Quiere reencontrarse consigo misma. Torvaldo le es un extraño, un egoísta. Para encontrarse consigo misma, abandonará la casa.

“Casa de muñecas” es uno de los textos teatrales que ha propiciado el mayor número de estudios críticos y cuyo personaje central, Nora Helmer, se ha convertido en un icono absoluto del teatro y constituye un reclamo por la libertad femenina, aunque el clamor por ésta, es sólo una excusa para reclamar la libertad de todo individuo a tomar su vida en manos propias. Las tópicas y recurrentes etiquetas de obra feminista, reducen toda la profundidad que encierra la obra, ya que fundamentalmente, Ibsen reflexiona sobre la alienación del individuo en la sociedad. Por tanto, cabría denominar “muñecas” tanto a Nora como a su marido Torvaldo, ya que este último, asumiendo su papel patriarcal, también es víctima de una sociedad dictatorial con los roles. Ibsen nos habla de la necesidad de tomar conciencia y de actuar. Nora lo hace, en uno de los finales más hermosos jamás escritos en una pieza teatral. La corrupción, la alienación económica, la descomposición de las estructuras de organización tradicional como la familia, lo absurdo de la justicia y las diferencias de clase, dan consistencia y rigor a la obra del escritor noruego.
Nora Helmer es una auténtica heroína, una mujer capaz de amar como pocos y de sacrificarse por los demás en un mundo profundamente materialista, y al mismo tiempo Nora es un puro grito al inconformismo. Su portazo final suscita un anhelo revolucionario más allá del escenario.

La obra de Ibsen ha inspirado varias películas, convirtiéndose en estereotipo de mujer feminista.

Casa de muñecas (1945) dirigida por  Ernesto Arancibia .

Nora (1947) dirigida por : Pat Murphy

A Doll’s House (1972) dirigida por  Joseph Losey .

Nora Helmer (1973) dirigida por Rainer Werner Fassbinder.  .

A Doll’s House (1977) dirigida por  Patrick Garla.

Casa de muñecas Versión del programa Estudio 1 de TVE, el 3 de enero de 2002.

Feliz día!

Esther Tauroni Bernabeu

 

 

 

 

 

VISIBILIZANDO LA IMAGEN PÚBLICA DE ALGUNAS ESPAÑOLAS DEL S. XIX

 

Adentrándome en las nuevas tecnologías aprovecho éste blog para, con un podcast hablar de mujeres ilustres españolas que abandonando el espacio doméstico se introdujeron en el público a través de la literatura, la política, el periodismo, la cultura y el arte. Un revisión necesaria para visibilizar sus aportaciones. Una nueva forma de comunicarnos.

mueres revolucionarias
Periódico “El eco republicano”

http://www.ivoox.com/23803657

EN EL ORIGEN DEL MUNDO, TODO VALE, MENOS EL PROTAGONISMO DE LA MUJER.

Agradezco a mi compañera Rosa Conca haberme descubierto ésta obra de arte, que tanto interés ha despertado en mi. Gracias Rosa!

Aunque todas y todos sabemos que la mujer gesta, pare y cría al parecer es un tabú que se la considere originaria de vida y mundo. Valen todo tipo de mitos, leyendas y teorías científicas desde la “Creación de Dios de todas las cosas”,  “el derrame de lluvia fértil de Urano sobre las plantas y los animales” o las teorías de Steven Hopkins, todo es aceptable menos lo evidente, el cuerpo y órganos sexuales de la mujer.

el origen del mundo
Gustave Courbet, 1866

Gustave Courbet  (1819- 1877) es sin duda el representante más importante del movimiento realista que nació en Francia en el siglo XIX y pretende expresar los ideales del socialismo por medio de las artes figurativas. Obras como “Un entierro en Ornans” , “El hombre de la pipa”, “Después de la cena de Ornans”, “Los picapedreros” “Los bañistas”, Buenos días Sr. Courbet” o “El taller del pintor”, han sido consideradas obras maestras que aparecen en los manuales, libros de texto y formando parte de colecciones pictóricas y como joyas de museos, otras han sido ocultadas e incluso censuradas y prohibidas, bien por su título o temática. Es el caso de su obra “El origen del mundo”, cuyo contenido asociado al nombre del cuadro ha sido una provocación insultante para la sociedad patriarcal.

Courbet pintó este en 1866 cuadro para el deleite personal del millonario turco Khalil Bey. La pintura pasó por diversas manos (desde los Nazis al psicoanalista Lacan). En 1981 la recibió el Estado francés que la tuvo guardada hasta 1995, fecha en que se expuso en el Museo d´Orsay

Estamos ante una pintura realista dónde con toda naturalidad se aprecian los órganos genitales femeninos y el vello púbico. Courbet consideró que eran dignos de un lienzo y es que el cuerpo humano es la mejor obra de arte. La hipersexualización del cuerpo femenino, de nalgas y pechos son demandas y despiertan el deseo, sin embargo la naturalidad de una una vagina concebida como “origen del mundo” ha hecho temblar los cimientos del androcentrismo.

En 2011 la obra fué utilizada por un profesor de arte francés y usuario de Facebook en su cuenta.  La red social, sin aviso previo ni justificante tardó pocos días en desactivar su cuenta. El profesor denunció el hecho ante la justicia francesa, pues consideraba un agravio a la libertad de expresión. Durante cinco años , de recurso en recurso el gigante batalló, alegando que la empresa, al estar domiciliada en California, únicamente podía ser juzgada en Estados Unidos.

En febrero de 2016, el Tribunal de Apelación de París puso fin a esta batalla, confirmando la competencia de la justicia francesa para juzgar la red social. El tribunal confirmó la disposición del Juzgado de primera instancia de París del 5 de marzo de 2015 que había considerado “abusiva” la cláusula exclusiva de competencia, obligatoriamente firmada por todos los usuarios de Facebook. Esta cláusula afirma que sólo un tribunal del Estado de California puede juzgar los litigios de Facebook.

Francia está utilizando el caso de Courbert vs Facebook como un nuevo pulso contra la imposición de la mojigata percepción del mundo de EE.UU. El abogado del internauta, Stéphane Cottineau, señala que ‘El origen del mundo’ es “una obra maestra” que “forma parte del patrimonio cultural francés”. El cuadro de Courbet es más que un desnudo, apunto el letrado: “se trata sin duda alguna de una representación magnificada y sublimada, por el talento del artista”.

¿La odisea por la que ha pasado ésta obra de arte hubiera sido similar si los órganos genitales representados fueran los masculinos? ¿Habría sido igual de censurada si su título hubiera sido otro, por ejemplo “Escena de prostíbulo”? ¿Porqué ese miedo a aceptar que el origen del mundo está en la mujer?

Feliz día.

Esther Tauroni Bernabeu.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DE CUIDADORA A FRANCOTIRADORA: LA MUJER EN LA GUERRA. ROMPIENDO ESTEREOTIPOS.

En primer lugar quiero agradecer a Juan Alberto Kurz Muñoz, gran maestro, catedrático de mi querida universidad y mejor amigo en la vida la información que me ha facilitado para redactar ésta reflexión. Desde aquí y con todo el cariño, tu alumna y amiga E.T.

La imagen de la mujer siempre, e históricamente, se ha asociado al ámbito doméstico y a las tareas de cuidados y atención a menores y dependientes. Este papel se ha profesionalizado y remunerado en periodos de guerra convirtiéndose en enfermera o asistenta, prolongándose el estereotipo de atención a los demás.

mujer francotiradora
Propietario de la fotografía: Daniel Álvarez Ibañez

En las guerras, como en cualquier momento histórico la mujer ha asumido el papel de víctima y no el de agente activo ( a parte del de enfermeras) invisibilizándose cualquier otro tipo de participación puesto que la heroicidad y la actividad se presumen al hombre.

enfermera heridos
AUTORRubén de Lucas Plaza.

En éstas escenas belicosas es necesario rescatar las actuaciones de algunas mujeres que, pese a las circunstancias sociales adversas desarrollaron roles ajenos a los que tenían presupuestos, es el caso de las francotiradoras, en apariencia rudas, desafiantes, no temerosas de la muerte, valientes y mujeres.

La heroicidad en la guerra se atribuye al género masculino, sin embargo ya en la antigua Constantinopla encontramos tallas de mujeres guerreras así como en Japón ; entre los siglos VIII al XII, las Onnaburgeisha, se especializaban en el uso del arco y de una especie de alabarda llamada “naginata”

 

 

 

Especialmente a partir de la II Guerra Mundial es cuando la mujer se incorporó profesionalmente a las fuerzas militares y especialmente en el ejercito soviético dónde su participación alcanzó el 8% del total, así como trabajando en las fábricas de armamento y municiones. Actualmente el ejercito estadounidense cuenta con un 14% de mujeres y en España lo son el 12´5% del contingente total.

Algunos nombres a destacar son:

Lyudmila Pavlichenko alias “La dama de la muerte” – Ejército Soviético – (1941-1942)

 https://mundo.sputniknews.com/blogs/201702111066884707-francotiradora-urss-segundaguerramundial/

Roza Shanina alias “El terror del este de Prusia” – Ejército Soviético – (1941 – 1945)

http://agendacomunistavalencia.blogspot.com.es/2015/10/sargento-roza-shanina-el-beso-de-la.html

Apache – Viet Cong – (¿1955? – 1966)

https://www.taringa.net/posts/info/19604416/La-francotiradora-que-aterrorizo-a-EEUU-en-vietnam.html

Strijela o Arrow – Ejército Bosnio –  (1992-1996)

http://col2.com/arrow-la-misteriosa-francotiradora-de-la-guerra-de-bosnia

.Rehana – Ejército Kurdo – (2014-2015)

https://www.infobae.com/2014/10/27/1604561-la-mujer-kurda-simbolo-la-resistencia-fue-decapitada-el-estado-islamico/

Joanna Palani alias “Lady Muerte”– Ejército Kurdo – (2014-2015)

https://www.infobae.com/america/mundo/2017/02/07/lady-muerte-la-danesa-que-el-estado-islamico-quiere-convertir-en-una-esclava-sexual/

 

Anastasia Slobodyanyuk alias “Blancanieves” – Milicias Pro- rusas – (2014-2017)

https://www.mirror.co.uk/news/world-news/deadly-female-russian-sniper-26-11398873

 

Siendo éstas mujeres ejemplo de bravura , valentía y coraje, fijémonos como en sus apodos y biografías se las trata con desprecio: “Dama de la Muerte” ” Terror del este” “Lady muerte”, sanguinarias, torturadoras, sádicas….. el mismo repertorio y letanía que versa sobre la mujer que rompe estereotipos, la misma triste y patética melodía que acompaña a las que luchan por la igualdad teniendo que soportar insultos y menosprecios por reivindicar hacer “lo que les viene en gana”.  Haciéndolo el hombre se traduce en virilidad, mientras que en la mujer en locura.

Feliz día.

Esther Tauroni Bernabeu.

 

PIES DE LOTO, LA CASTRACIÓN DE LA MUJER CHINA PARA IMPEDIR SU ACCESO AL ESPACIO PÚBLICO

La castración. ablación, amputación o deformación de algunas partes del cuerpo de la mujer ha sido históricamente una costumbre para alcanzar unos cánones de belleza ideados por el hombre.

Un tortuoso estereotipo de belleza, vinculado al estatus social y el atractivo físico, se mantuvo por más de 1.000 años en China. Se trata del Pie de Loto, un fetiche que comenzó el siglo X y terminó a mediados del XX, causando graves daños a millones de mujeres.

Pero, ¿en qué consistía esta tradición? Como en la antigua china, los pies pequeños eran considerados un símbolo de belleza, era habitual que se vendaran los pies de las niñas a temprana edad, con el fin de impedir que éstos crecieran. De hecho, el tamaño ideal, conocido como “loto dorado”, era de sólo 7 centímetros.

SEDA CHINA
Museo oriental de Valladolid

Existen diversas teorías respecto al origen de esta cuestionada práctica, pero la más aceptada da cuenta que nació en Nanjing entre los años 937 y 975 al alero de la dinastía Song, donde las bailarinas de pies pequeños eran admiradas.

Como esto causaba una deformidad tal que impedía el normal desplazamiento o realizar tareas pesadas, esta tradición en un primer momento sólo se implementaba en chicas de la élite, quienes no llevaban a cabo labores domésticas ni trabajaban, al contrario de las féminas de clases más modestas, Además, para los hombres era un orgullo que su mujer tuviera pies de loto, porque significaba que tenía el suficiente dinero para mantenerla.

Pero más adelante, hacia el siglo XIX, familias con menos recursos comenzaron a sumarse a la tendencia, con el fin de subir unos peldaños en la escala social. La costumbre era vendar los pies de la hija mayor para que así pudiera encontrar un marido adinerado que sacara a la familia de la pobreza. No se hacía lo mismo con las hijas menores, porque éstas debían dedicarse a trabajar y colaborar con las tareas del hogar. Se cree que alrededor del 50% de la población femenina china tenía pies de loto en el siglo XIX.

Zapato sigli XVIII | Musées du château des Rohan

Para celebrar el “orgullo” de tener pies de loto, se fabricaban hermosos zapatos de seda, que permitían a las mujeres caminar de una forma muy particular, que era vista como señal de alta alcurnia y sensualidad. Pero para moverse con los pies así, las chicas tenían que luchar por mantener el equilibrio.

En la actualidad aún quedan algunas pocas mujeres con sus pies deformados producto de esta práctica e incluso hay familias que se sienten orgullosas de haber tenido familiares con pies vendados, porque para ellos es sinónimo de que tuvieron un buen pasar.

El vendado comenzaba cuando las niñas tenían entre 2 y 7 años y comúnmente en invierno, ya que en esta época del año los pies estaban mucho más fríos y por lo mismo, estaban menos sensibles al dolor.

Este proceso enormemente doloroso se realizaba a este edad porque el pie se podía amoldar mejor al no estar completamente desarrollado.

Para ablandar los pies, antes de vendarlos se sumergían en una solución que tenía agua de hierbas y sangre animal caliente. Enseguida, se cortaban las uñas para evitar rasguños. Luego, se ponían las vendas -sumergidas en la misma mezcla- doblando los dedos con fuerza hacia la planta.

En ese momento, tanto los dedos como el arco se fracturaban y apretaban poniendo una venda encima de otra. Cada cierto tiempo los pies de las niñas eran desvendados para verificar que no tuviesen heridas y también para cortar las uñas y masajearlos con el fin de que se suavizaran. Si había tejido muerto, los pies se sumergían en una mezcla para que éste se desprendiera.

Tras acabar este proceso, el pie se volvía a vendar. Y así, la acción se repetía varias veces a la semana. Con el tiempo los huesos quebrados de los pies se comenzaban a reparar, pero quedaban propensos a fracturas. Además el caminar inestable hacía que las mujeres se cayeran con facilidad y sufrieran más lesiones.

Un estudio al respecto publicado en la revista académica American Journal of Public Health indica que las infección eran comunes en las niñas con pie de loto, debido a que las uñas se encarnaban y provocaban heridas.

Asimismo, como el vendaje estaba tan apretado, la circulación de la sangre también se veía dificultada, por lo que no era raro que se produjera necrosis y en algunos casos incluso se perdieran dedos. Pero cuando esto pasaba, se consideraba algo bueno, porque se facilitaba la postura del vendaje y el pie se veía más chico. Incluso, algunos dejaban heridas sin curar a propósito en los dedos de las niñas para facilitar la muerte de los tejidos. Muchas veces estas infecciones empeoraban y algunas menores morían por septicemia-

Os adjunto éste escalofriante vídeo, e invito a amar nuestros cuerpos tal y como son sin aceptar modas ni estereotipos

 

¿Seguimos martirizando nuestros cuerpos y almas sometiéndonos a intervenciones quirúrgicas, tratamientos, dietas, y todo tipo de brutalidades para alcanzar un modelo de belleza inalcanzable e irreal? ¿ O nos autoaceptamos y somos felices? Nosotras decidimos.

Feliz día!

Esther Tauroni Bernabeu.